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Oiartzuarrak / Adolfo Leibar
Algunos de los que se hicieron con la revista “OIARTZUN 2005” nos encontraron a Ixiar y a mí “muy guapos” (Eskarrikasko!) en las fotografías de la entrevista y, a continuación, nos mostraron interés por conocer mejor lo que en ella se dice. Así, pues, va adjunta su traducción totalmente libre y ampliada
REVISTA “OIARTZUN / 2005”
ENTREVISTA A: Adolfo Leibar Axpe
El año 1.950 siendo Adolfo e Ixiar recién casados vinieron a Oiartzun pensando en una estancia corta, pero sus corazones hallaron grato cobijo aquí, donde pensaron quedarse para siempre, sin perder el contacto con Renteria
Para Oiartzun la llegada de Adolfo se convirtió en contento pues enseguida comenzó a recoger la toponimia del Valle y a trabajar con los jóvenes creando y contagiándoles una dinámica cultural.
En estos 55 años ha trabajado mucho y todavía lo sigue haciendo. A pesar de ello el hacer esta entrevista, el conseguirla, ha sido para nosotros el trabajo más difícil de estos últimos años y si lo hemos conseguido ha sido por la mediación de Ixiar.
He aquí lo que hemos recogido: José Mari Sanzberro, Jaione Ugaldebere
ADOLFO DINOS TU EDAD Y EL NOMBRE DE TUS PADRES:
A mí se me ocurrió nacer el 9 de noviembre de 1.922. Irrumpí en este mundo como todos, llorando. ¡Se estaba tan bien allí dentro! Fui recibido con alborozo por mi aita, Pantaleón, un mocetón rubio de ojos claros y gran sentido del humor, que cuando le llegó la hora de tener que usar corbata siempre la llevó sin nudo. El aita era un gran aficionado a la pelota, presumía de haberle ganado muchos partidos al famoso “Modragonés”, que era paisano suyo y de su quinta, aunque nunca decía que había sido, cuando eran chavales. Jugaba a pala corta, aunque lo suyo era la mano, hasta rondar los 80 años, pero ya sin correr a las dejadas, decía.
Mi amatxo Teresa (Teresita le llamaba él cariñosamente) también estaba allí, claro y muy satisfecha. Ella, menuda, con su pelo tan duro como el alambre-espino y más negro que las plumas azabaches de un cuervo. Y no es porque fuera mi amatxo, pues es cierto que ella era muy guapa, una verdadera monada.
También estaba mi hermano Federico, tres años mayor que yo, quien me tocó con un dedo para ver si yo era de verdad.
¿QUÉ RECUERDOS TIENES DE AQUELLOS TIEMPOS EN ARRASATE?
Del Mondragón de entonces pocos, pues cuando tenía 4 años la familia (Mi hermano Liteo ya había nacido para entonces) nos trasladamos a Renteria porque al aita le habían nombrado gerente de G. Echevarría y Cía. (“Pekín”) en donde nació mi hermana María Teresa, “Maritxin”. ¿Cómo nos llevábamos los hermanos? Pues como hermanos: unos días alegres; otros, a bronca limpia, pero eso sí, siempre arropándonos.
Sí, recuerdo a mis abuelas: las dos Marijuanas; la Axpe dicharachera y generosa en todos sus aspectos; la Leibar rubia, yo diría que albina, con ojos resplandecientes azul cielo, como era ella.
Los abuelos tenían el mismo nombre, Francisco. Al Leibar creo que no le conocí; y al Axpe le llamaban Txomintxiki, sencillamente porque su hermano mayor era Domingo, Así que a, nosotros, en Mondragón nos conocían por los Txomintxikizenak. La casa de los Txomintxiki está pegada al arco de entrada a la Iglesia Parroquial, bajo su torre, y en donde sonaban como estampidos las campanas.
En la plaza de Mondragón había, y están, unos monolitos que no conseguí remontarlos hasta unos meses antes de trasladarnos a Renteria ¡Pero los pasé!
VINISTEIS A VIVIR A RENTERIA Y EN SEGUIDA A LA ESCUELA
De entrada a la “Escuela Pública Viteri” y tras estar en los Marianistas, el 21 de octubre de 1.939, don “Panta”, me llevó a “Pekín”, me enfundó en una de aquellas batas grises que se llevaban, me dio un paquete para que lo facturara en la Estación del Norte y una bicicleta para que lo llevara rápido. Y así fue como pertenecí al “Pekín” de mis amores y desvelos hasta los 60 años.
TU TENÍAS CATORCE AÑOS CUANDO ESTALLÓ LA GUERRA CIVIL ¿QUE RECUERDOS GUARDAS DE ELLA?
Mi aita, como otros muchos, creyó que la guerra iba a durar poco, por lo que cuando se fijó el frente en Oiartzun nos envió a Abadiano (Abadiño ahora) donde una hermana suya que nos aposentó en la casa “Zubiondo”. Y allí pasamos ocho meses los tres hermanos con la amatxo, Maritxin y una oiartzuarra, María, que nos cuidaba, sobre todo a mi hermano Liteo, a quien mimaba
Siento casi como si fuera un pecado decir que aquellos meses fueron probablemente los más felices de mi vida, pero creo que se entenderá: no había escuela, ni disciplina alguna; retozaba como un potrillo, simplemente por el puro placer de correr; con catorce años me gustaban tres chicas a la vez, todas mayores que yo, como está mandado. La más veterana guapísima por cierto, no me hacía ni puñetero caso, incluso me miraba con ira, pero ese era su problema y no el mío; la segunda, algo sosita, pero suave y melosa como un gato de angora de los de antes; y la tercera, aunque algo bigotuda, era amable y servicial, la única que me hacía caso y… por encima de todo, era la hermana de “Antonborlas”.
¿Y QUIEN ERA ANTONBORLAS?
¿Que quién era Antonborlas? ¡Un fenómeno! Cuando nosotros llegamos a Abadiano pasamos a pertenecer al grupo de “Refugiados” que había llegado al pueblo. Sin embargo Antonborlas, dos años mayor que yo, me tomó como si fuera autóctono. ¡Que suerte la mía! El mozo en cuestión era un líder nato carismático, nadie le discutía; era cuadrado, de fuerte complexión y siempre activo, listo y un enamorado de la naturaleza, yo diría que era parte de ella. Con él aprendí a tirar piedras con honda, atrapar topos. Yo los guardaba en Zubiondo, dentro de una palangana en donde pasaban la noche rascando, intentando perforar, cosa que enfadaba a mi hermano Fede pues la palangana estaba en el cuarto. Luego los llevábamos al campo en donde, atados a una pata, les dejábamos que se entrenaran horadando todo lo que quisieran… hasta su marcha atrás. Capturábamos pájaros que, en ocasiones, no siempre, los soltábamos dentro de la Iglesia. En la feria de los lunes nos apropiábamos de arbustos que luego los plantábamos en los pinares. En el río causábamos muchas bajas entre los cangrejos que, luego Antonborlas, se encargaba de venderlos. ¡Sería interminable decir todo lo que fue para mí Antonborlas! Quizás si, algo de lo que suelo presumir: jamás he tenido un dolor de estómago, siempre me ha funcionado como si fuera de acero inoxidable. Y yo creo que fue debido a que Antonborlas tenía un montón de tíos desparramados entre los caseríos de Abadiano. Antonborlas siempre se levantaba al amanecer y luego venía a despertarme: entonces iniciábamos la peregrinación por el caserío más lejano en donde su tío nos daba para desayunar “morokil”, una especie de engrudo hecho de leche y harina de maíz; luego, regresando, hacíamos otra estación en la que nos proporcionaban leche y “artua”; finalmente nos zampábamos la clásica “talua” en otro caserío: y si, a todo esto, le agregábamos el consabido plato diario de lentejas de racionamiento, no creo que haga falta más explicaciones. ¡Antonborlas fue para mí protector y guía, murió joven!
LA GUERRA TRAJO MUCHO DOLOR, PARECE SER QUE VISTE DE CERCA LOS BOMBARDEOS DE BIZKAIA
Sí, precisamente no quisiera abandonar el capítulo de la “Guerra civil” sin referirme al “Bombardeo de Durango”. Con mi “costilla” solía discutir diciéndole que “la primera ciudad abierta que se bombardeó” fue Durango y no Gernika. Pero aquellos eran tiempos de silencio y no se tocaba el tema. “Pero Ixiar, que estos ojos que ahora te contemplan tan embelesados son los mismos que contemplaron el bombardeo de Durango y a muchos muertos que trasladaron al cementerio”. Ella acabó creyéndome -probablemente por los de los ojos embelesados- pero pasaron muchos años hasta que fue de dominio público este hecho tan trágico. ¡La guerra y la postguerra, quiebras del amor!
A LA FAMILIA DE TU MUJER TAMBIÉN LE AFECTÓ LA CRUELDAD DE LA GUERRA
Sí, y con emoción recuerdo a mi suegra Eduvigis Casares, quién a los 37 años quedó viuda de Serapio Mendarte, vilmente ejecutado, sin defensa alguna; que a los pocos día tuvo que soportar otra muerte, la de de su hijo Xabier, atropellado por un vehículo militar; y que posteriormente, tuvo que hacer frente a una importantísima multa impuesta por el Tribunal Nacional de Responsabilidades Políticas.
Así quedó ella: con siete hijos a los que, con dignidad, mucho trabajo y firmeza, sacó adelante.
Eduvigis siempre trató de ver el lado bueno de las personas, sonreía fácil y era diligente y generosa. ¡De buen corazón! Yo siempre la tengo presente así, porque así fue.
HICISTE EL SERVICIO MILITAR EN MARRUECOS
El año 1943 me tocó en suerte, de la mala claro, ir a Marruecos al Regimiento de Ingenieros nº 9 de guarnición en Tetuán. El cuartel era lo que fue la estación del ferrocarril entre Tetuán y Ceuta, bonito por fuera y un desastre por dentro. Allí transcurrieron 3 años de mi vida. Menos mal que en la “Ciudad Blanca” y entre 100.000 habitantes (Árabes, judíos y también indios, de la India) residía también Marcelino Arabolaza, su esposa, la irundarra Joaquina Peluaga ¡Que tortillas de patatas Dios mío! Y sus cuatro preciosas hijas quienes, a pesar de sus apellidos, chamullaban con un marcadísimo acento andaluz y "con muxa grasia”
Marcelino fue íntimo amigo de mi aita. De jóvenes se escaparon juntos de Mondragón a Madrid; mi aita, –barojiano apasionado- quería estar con Benito Pérez Galdós, pero sus hermanos mayores fueron a por él y le reintegraron rápidamente a casa; a Marcelino le fue distinto pues huérfano total (Su familia murió intoxicada por una ración letal de amanitas) tuvo que pasar varios días bajo la intemperie madrileña, pero contactó con Benlliure a quién enseñó sus bocetos, dibujos y pinturas y de quién recibió algunos consejos sobre escultura, que es lo que le interesaba a Marcelino. Esta familia me acogió en Tetuán como si fuera un hijo suyo, dulcificando mi vida de soldado.
DICES QUE EN MARRUECOS VISTE UNA PLAGA DE LANGOSTA
Y además enorme. Por primera y única vez pude contemplar lo que es una plaga de langosta, algo verdaderamente espectacular; una nube oscura compuesta por saltamontes tres veces mayores que los nuestros y que lo arrasaban todo. La plaga duró varios días, dijeron que parte cruzó el estrecho hasta la Península y que gran parte se ahogó en el mar.
¿Cómo se le atacó a la plaga? Árabes y judíos lo hicieron con humo y recogiéndola con lonas para luego embotellarlas. ¿Y como se protegió la huerta de nuestro Comandante Mayor? Pues en base a la Banda de Cornetas y Tambores del Regimiento que no pararon de soplar y redoblar. ¡Había que verles como les quedaron los morros y las manos a los mozos de la banda!
Antes de licenciarme y volver a casa tuve la oportunidad de contactar con José Ignacio Zalakain que encandilaba y enamoraba con sus arias a las jóvenes que acudían a escucharle en la Misa Mayor de la Parroquia de Tetuán
DESPUÉS DE LA GUERRA EUSKAL HERRIA QUEDA ABATIDA. ¿EN QUE SITUACIÓN QUEDO RENTERIA?
La población, reducidísima, se hallaba en total desánimo y desamparo; reinaba la tristeza y el silencio.
Las únicas sociedades en activo venían a ser el Touring y el Gau-Txori. Nosotros ya veinteañeros, formábamos grupo (Los hermanos Otegi, Pedrotxo y Boni, Josemaría Sainz, Josemaría Salaberria, Antontxu Sainz, Jesús Puente, Cecilio Etxeberria, Santiago Mazusta, Nicolás Etxebeste, Los hermanos Hospitaler, Josemiguel Mitxelena, Juanito Arregi, Mikel Herriondo, Salvador Larrañeta, Ignacio Albisu, por no citar a más) y comenzamos a crear sociedades por todas partes.
ERES DE LOS FUNDADORES DEL URDABURU
Sí, fuimos 34.
Fue como si de pronto se hubiera reventado la presa de un embalse: El 31 de febrero de 1.942 fue el Grupo de Montaña Urdaburu, en el bar. Domingo donde “la Teodora”, siempre solicita ella, nos sacó varios porrones y la consabida ración de cacahuetes, que era lo único que había. Y allí fundamos el Urdaburu de nuestra predilección.
TAMBIEN DISTEIS OTROS PASOS EN LA SIERRA DE ARALAR
¡Y bien importante!
El 21-X-45 inauguramos el “Refugio de DESAO” en Aralar: era el resultado de muchos esfuerzos, sobre todo de Masito López-Sellés y mis íntimos Pedrotxo y Boni Otegi, además de Jesús Elosegi.
Y en este lugar quiero contaros una anécdota que tiene su aquel; Nosotros los de Renteria, solíamos tomar el tren del Norte hacia las 6 de la mañana que nos trasladaba hasta Alegría en donde, si teníamos suerte, subíamos a la furgoneta del panadero de Amezketa y allí, en casa de Bixente, si había algo para subir a las obras del refugio las llevábamos. Y en esta ocasión si la hubo, aunque nos dijeron que, para ayudarnos, contábamos con “Makalio”, un burro que, por lo que sucedió después debió estudiar en Salamanca con buenas notas.
Íbamos cuatro acompañándole, portando mochilas repletas, así como el burro con su correspondiente ración. De Amezketa comenzamos la ascensión por “el camino de las minas”, avanzando lentamente. Tras media hora de ascensión ¡Plaf! Makalio que se abre de patas y se tumba. Nosotros urbanitas al fin y al cabo, comentamos:”se le habrá cargado mucho”. Le quitamos peso que pasó a nuestras mochilas, ya de por sí pesadas. Continuamos ascendiendo y el bueno de “Makailo” que se abre otra vez y se vuelve a tumbar. ¿Que hacer? Intentamos con buenas palabras y aupándole –el granuja tiraba hacia abajo- conseguimos ponerlo en pie, tras quitarle más peso. Y así desfondados llegamos a la fuente de Pardelutz en donde el maldito Makalio hizo de nuevo ¡Plaf y pluf! Allí nos quedamos, pero “la providencia” también existe y ésta nos vino en forma de un artzai amigo que, riéndose a carcajadas, le torció la cola al Makalio, quién rápido como el rayo se puso en pie, para a continuación cargarle el peso que le habíamos quitado y como la estiba no estaba nivelada tomó unas piedras y las encestó. Finalmente varios palazos propinados en las partes más pudendas de Makalio convirtieron a este en un caballo de carrera a quién no podíamos seguir. Luego Makalio, se despidió de nosotros en el Refugio bajando solito y sin peso a Amezketa
CONTINUASTEIS FUNDANDO MÁS SOCIEDADES
Efectivamente: el 3 de marzo de 1953 dimos por fundada “Amulleta”; en 1.957 el “Club Atlético Renteria; en abril de 1.960 nos integramos en “Ibaiondo” y también en abril de 1960 a “Fomento Cultural”. ¡Estábamos en plena forma!
TAMBIÉN TOMASTEIS PARTE EN ARANZADI
Nosotros, los del Urdaburu, colaboramos en los primeros pasos para su fundación integrándonos en algunas secciones, sobre todo en la de espeleología, con la confección del Catálogo Espeleológico de Gipuzkoa; en la organización del Primer Congreso Vasco-Navarro de Espeleología celebrado en Aranzazu, así como en el descenso a la sima de Aitzbeltz en Mendaro, con más de 180 metros de vertical absoluta. Y con Miguel Irigoyen, “Xepeino”, anillando aves y murciélagos.
A LA VUELTA DEL SERVICIO MILITAR LE CONOCISTE A IXIAR Y CON 27 TE CASASTE
Ya la conocía de antes y por fin el 7 de febrero de 1950 nos casamos. Lo hicimos en Renteria y vinimos a vivir aquí, a Oiartzun, puesto que en Renteria, entonces, hubo un paro inmobiliario. ¡Y aquí continuamos! Cuando nos admitisteis los oiartzuarras no había todavía ningún Leibar en Oiartzun y ahora es muy posible que incluso sobremos algunos: 7 hijos, 10 nietos y 1 biznieto. ¿Hablar de Ixiar? “Mejor no decir nada tenías” diría alguien. Pero no, además de ser madre y abuela de todos éstos, ha sido el báculo de nuestra relación y capaz de hacer frente a toda clase de vicisitudes y dificultades, que no han sido pocas ni pequeñas. También ha resultado, sin proponérselo, una dulce matriarca muy querida y apreciada por los antedichos. Y ahora, ya para dar envidia al personal,… continúa mimándome como al principio.
EN OIARTZUN COMENZASTE A RECOPILAR SU TOPONIMIA
Sí, así fue. Y guardo un grato recuerdo de aquellos primeros años en los que contacté con muchos oiatzuarras y fui conociendo los rincones del Valle.
Durante los primeros años aquí repartí las aficiones y los compromisos con Renteria: aquí me dedicaba los domingos por la mañana a registrar los topónimos de la zona de Urkabe atze y Aiako Harria, trabajos que luego se publicaron en las revistas de Oiartzun de .958 y 1.959 respectivamente, y en Renteria mantenía el fuego sagrado con los amigos y colaborando en boletines y revistas.
Y A CONTINUACIÓN LARTAUN
Lartaun Sociedad Cultural, Recreativa y Deportiva que fue fundada el 28 de diciembre de 1.958. ¡Menuda inocentada! El acto de su fundación se celebró en “Torrenea”, en el domicilio de los Pagola-Elizegi y recuerdo que cayó un verdadero diluvio, llovió a mares.
También en Oiartzun, aunque no tanto como en Renteria, puesto que ya había algunas sociedades, la necesidad y ganas de hacer más cosas existían y había gente dispuesta y preparada para ello: Manolo Juanes, Julián Bergaretxe, Los hermanos Núñez Joseluis y Jexusmari, Juanmari Berrondo, Luís Zalakain, Juan Pedro Aldabe, Periko Labandibar, Iosu Urriolabeitia, Ramón Mujika, Lino Zapirain, Xabier Lete, y tú, Josemari y bastantes más que se entregaron a ello.
Lartaun nació fundamentalmente por la necesidad de dar adecuada respuesta a una necesidad imperiosa como era la enseñanza: a los 12 años concluía la enseñanza pública y en las fábricas no se entraba a trabajar hasta los 14 años. ¡Este vacío era inadmisible! Y en este noble afán es necesario recordar a quienes ayudaron mucho: Luziano Aristizabal, Julio Barrutieta (quién fue precisamente el primer presidente de Lartaun), Antonio Valverde, Don José Bergaretxe. Pero a “Lartaun” no le fue fácil ni mucho menos progresar en el empeño, al no ser una iniciativa “de lo establecido” no entró con buen pie y se le tildó de política, lo que le perjudicó notoriamente.
En su andadura publicó 28 boletines, desde mayo de 1.960 hasta 1976. Montó una “Escuela Nocturna de Orientación Profesional” y otra “Diurna”, que comprendía a escolares entre los 12/14 años. No pudo sin embargo llevar a buen puerto la propuesta de Monseñor Laboa, quien nos puso en contacto con una orden religiosa italiana, comparable a la de Dom Bosco y que se hallaba dispuesta a impartir en Oiartzun la Enseñanza Profesional. Cuando contábamos ya con 30.000 m2., apalabrados, comprometidas las disciplinas a desarrollar, el porcentaje mínimo de alumnos oiartzuarras, así como otros compromisos por ambas partes, ¡No pudo ser! La oposición formada fundamentalmente por el Ayuntamiento y los sacerdotes de la Parroquia se impuso.
Otra actitud de Lartaun que alteró a algunos socios e incluso al pueblo, fue la oposición de la Junta Directiva a la implantación de una factoría de fundición y laminación capaz para 2.000 obreros, como se dijo: se situaría en Aranguren-Iurrita. En la reunión que celebró la Junta Directiva en “Fonda” para tratar el tema, se acordó manifestarse en contra basándose en cuestiones intensamente tratadas y que quedaron especificadas en el escrito que se confeccionó como acta de dicha reunión, el cual se repartió profusamente. La industria en cuestión desistió finalmente, implantándose en otro lugar.
Y no se puede dejar en el olvido otra importantísima actuación de Lartaun, como fue la confección de un voluminoso “Avance de Plan General para la Ordenación Urbana Municipal del Valle de Oyarzun”, realizado en los años 1966/67 tras diversas consultas con el vecindario, reuniones, charlas y avalado por entidades y técnicos en la materia. Fue entregado en el Ayuntamiento el 6 de julio de 1967.
Y EN LOS AÑOS SESENTA ENTRASTE EN LA POLÍTICA
No sé si podría titularse así. En los años sesenta yo pertenecía a la organización Católica A.C.I., en la que empleábamos el sistema de la J.O.C. (Ver, juzgar y actuar), el actuar significaba casi siempre comprometerse en algo. Y como en ese momento había elecciones decidí presentarme en las elecciones municipales de Oiartzun por el Tercio Familiar. Y salí elegido. Y lo mismo sucedió cuando me presenté a Diputado Provincial. ¡En menudo lío me metí! En el Ayuntamiento formé coalición con mi entrañable Jexusmari Núñez; y en la Diputación con Etxeberria-Berreiarza, con José Ramón Estonba y, a veces con Peli Egaña. Nuestro objetivo respondía a la idea de que estando dentro de las Instituciones podía ser más positivo que estar fuera. Sinceramente, creo que conseguimos poco, porque además, no hubo tiempo pues en agosto de 1.968 se declaró el Estado de Excepción que echó por tierra nuestro proyecto: a Etxeberria-Berreiarza le cogió fuera, en Gijón; Estonba se refugió en el caserío Arlepo; y a mi me llevaron de Oiartzun al cuartelillo de la Guardia Civil en Herrera, y de allí, a la cárcel de Martutene en plenos “Xanistebanak”. Por cierto, al salir me dijeron que hubo quién quemó tantos papeles en la taza del retrete que, al olvidares y sentarse sobre ella para rematar la faena, se llevó un recalentón en ese lugar en el que la espalda pierde su honesto nombre, saltó escaldado.
¿COMO RECUERDAS LOS DÍAS QUE PASASTE DETENIDO?
Mal. Estuve 8 días repartidos entre los interrogatorios, que los dirigía un Capitán de la Guardia Civil acompañado a veces, por un Teniente y un Cabo; y la cárcel: Desde un principio no hubo duda de lo que querían que dijese: que pertenecía a ETA y que les dijera cual era mi apodo dentro de la organización. A pesar de mis negativas, ellos no cesaban en su empeño. Creo que el Capitán, ante mis negativas, pensaba que yo era un hombre duro cuando lo cierto es que estaba más vacilante que un flan. La táctica que empleaban para ablandarme, aparte de los careos (Pasaron por allí don Julio Barrutieta, Manolo Zalakain, Jexusmari Núñez, don Javier Lezeta y otros más) el tenerme de pie durante mucho tiempo y en dejarme dormir poco, mas era igual: “Yo no tengo apodo alguno”, les decía, pues era en esto en lo que más insistía en querer saber el Capitán. Para quitarme ese peso de encima incluso pensé en inventarme alguno. Hasta que el quinto día , cuando por la mañana temprano el Capitán me volvió a preguntar por lo mismo, por saber el mote, le respondí más o menos lo siguiente: Mi Capitán, ya me perdonará Vd., pero, efectivamente a mí de pequeñito, y como era regordete, en casa me llamaban cariñosamente “Pototín”. El puñetazo que el Capitán pegó sobre la mesa creo que todavía resuena en el cuartelillo de Herrera.
De la cárcel salí con dos sumarios bajo el brazo; uno de Orden Público y otro Militar. A los meses me sobreseyeron los dos, me devolvieron el pasaporte y me autorizaron para salir de Gipuzkoa sin permiso. ¡Y ahí acabó mi peripecia en las instituciones!
PERTENENCISTE A LA EMPRESA “PEKÍN” HASTA LOS 60 AÑOS
Efectivamente. Se me torcieron las cosas y tuve que abandonar “Pekín”, el de mis amores y desvelos, encontrando trabajo en Vitoria, en la fábrica de Bicicletas Iriondo en donde tuve la enorme suerte de encontrarse con unos eibarreses de pura cepa, al estilo de Juanito San Martín, de quien también fui amigo. Recorrí la piel de toro, aguantando con salud, hasta que me retiré a los 66 años. Podría contar mil anécdotas de estos últimos años pues me tocó tratar con andaluces, levantinos, catalanes, madrileños, pero sería alargar en exceso. En Vitoria dejé buenos amigos con quienes todavía mantengo relación.
LLEVAS CATORCE AÑOS METIDO EN LA COMISIÓN DE OBRAS DE LA PARROQUIA. DINOS BREVENMENTE LOS TRABAJOS QUE HABEIS HECHO
Eso, Josemari, lo puedes decir mejor que yo pues fuiste quien me metió en ella y, además llevas más tiempo.
TAMBIÉN TE HEMOS VISTO EN TRABAJOS DEL AYUNTAMIENTO, COMO COLABORADOR DE ESTA REVISTA Y EN “MUGARRI”
Y lo mismo te digo a ti, Jaione, que lo expliques tú, pues con Koro Pascual fuimos los que propusimos al ayuntamiento la creación de la editorial “Mugarri”. Y aunque existió la incertidumbre sobre su continuidad, ahí esta la respuesta en su publicación número 12 que acaba de salir. ¡Otra monografía más sobre Oiartzun! Esto si que da alegría.
¿A QUE DEPORTE TIENES MÁS AFICIÓN?
Sin duda alguna al montañismo, es mi afición predilecta; la que más satisfacciones me da: inolvidables excursiones al Pirineo, Picos de Europa, los Alpes. Pero lo que más me atrae son las travesías: Pamplona, de una tirada; San Miguel de Aralar y también a Loyola, lo mismo; en siete días de Renteria a Lourdes. Y ahora, caminando por el “Camino de Santiago” del que llevamos recorridos 300 Km. ¡Qué recuerdos imborrables en los refugios de Aralar con la familia y los amigos!
PARA ACABAR, ADOLFO ¿QUE NOS DIRIAS A TU EDAD?
Son ya 82 años y pico sobre los hombros. ¡Y cómo pesan, rediez! y creo que ellos me autorizan a hacer algunos comentarios en clave de humor que es lo que a mí me gusta:
· Cuando haces un movimiento brusco y oyes como si se estuviera cerrando despacio una puerta, no es eso, es tu osamenta la que cruje
· Cuando subiendo una pendiente oyes que te silban, tampoco es eso, son tus pulmones los que te están pidiendo más oxígeno
· Cuando suena el teléfono y tu sordera social te retiene para que sea otro el que lo coja ¡Total, para lo que se oye, que más da!
· Cuando además de las gafas precisas la ayuda de una lupa para leer las palabras cruzadas ¡Total, para lo que se lee!
· Cuando en el autobús un joven galante te cede el asiento (¡Milagro!) no seas orgulloso y siéntate, pues él ya sabe qué edad tienes.
· Y cuando como yo ahora, he pensado cinco segundos antes lo que iba a decirte y ahora ya no me acuerdo pues…eso
Pero lo que sí trato es de estar con mis amigos: me divierte mucho, me reconforta y aprendo: ¡Hay que ver lo fácilmente que arreglamos los problemas de este mundo!
Tras concluir esta entrevista quise rematarla enviándoles por escrito este final a los redactores para que lo incorporaran, pero ya era tarde, la revista estaba en imprenta. Decía así: Antes me habéis preguntado por mi amor al lugar y no os he contestado. ¡Yo tengo tres quereres!· Cuando, con Ixiar, en “las Magdalenas renterianas” oímos las vibrantes notas del “Chumpa, chumpa, chumpa del Centenario”, nos sentimos inundados por toda clase de emociones.· Cuando, en Oiartzun, escuchamos el solemne zortziko dedicado a nuestro Aita Mendiburu: “ikus zazu zerutik zure Euskalerrira nola datorren gaur zuregana pozturik guztira”, tenemos que hacer esfuerzos para retener nuestras lágrimas.· Y cuando en el solsticio de verano me llegan de allá, lejanos, los sones de la marcha de San Juan, me sumo entre las brumas de mi gozosa infancia en Arrasate.AGUR!
Hemos hecho lo posible para presentar como es debido a nuestro personaje, pero estamos seguros que hemos dejado muchas cosas por el camino. Es que, Adolfo, además de la entrevista, tiene tema para escribir un libro. Para finalizar: no queremos dejar de citar que en octubre de 1.989, gracias a la ayuda de la Kutxa, Joseluis Núñez, Josemari Sanzberro y el susodicho, en un trabajo en colaboración , repartieron su mapa del Valle de Oyarzun y sus alrededores con los respectivos topónimos: esto también ofrecido a Oiartzun. ¡Gracias Adolfo!José Mari SanzberroJaione Ugaldebere.
Adolfo Leibarrek lan mordo bat eskaini dizkigu hainbat aldizkaritan. Hona hemen Oarson, Oiartzun urtekarian eta Mugarrin jasotakoak:
OARSO
1958: ¿Llueve mucho en Rentería?
1960: Nombres que reciben algunas aves en Rentería y Oiartzun
1962: Un colmen en Rentería
1963: El árbol
1964: Luís Edelmiro
1972: La cena
1973: Juegos infantiles en los tristes treinta
1974: Contribución a un anecdotario jocoso renteriano
1980: 30 años de registros pluviométricos en la Estación Meteorológica de Rentería
1982: Breve anecdotario escolar renteriano
1988: La custodia de la Parroquia
1988: Al regreso de los viajes
1990: En torno a la “Vía marítima de Agrippa”
1992. Ayako Arriya
1994: La caza del jabalí en los montes de Rentería y Oiartzun
1997: Antontxu montañero
2002: Antecedentes de la sociedad “Amulleta”
OIARTZUN
1958: El extraño caballo de lord zale
1959: Contribución al conocimiento del Valle de Oyarzun: Urkabe-atze
1976: Sendero de cromlechs (Con la colaboración de Iñigo Leibar Mendarte)
1977: Urkabeko galbariyua
1982: Día completo de Putxutx-erreka
1983: Nombres que reciben algunas aves en Oyarzun Sarjiña zuloa
1984: De la pequeña historia de Oyarzun. La mansión de Sein-etxeberri y sus moradores
1987: De la pequeña historia de Oyarzun. Arditurriko tren bidea
1988: Roncesvalles, Oyarzun, Artikutza y su ferrocarril minero
1989: ¿Conoces Oyarzun? Preguntas ¿Conoces Oyarzun? Respuestas
1990: De la pequeña historia de Oyarzun. Mansión de Sein-etxeberri y sus Moradores. Fe de erratas
¿Conoces Oyarzun? (II) Preguntas Sabio crucigrama para estudiantes en merecidas vacaciones estivales ¿Conoces Oyarzun? (II) Respuestas
1991: (Con Luís Carlos Leibar Mendarte) Índice de las revistas “Oiartzun 1/12 por orden alfabético de autores (Separata) Comentarios sobre una fotografía ¿Para cuando el paseo peatonal del Arditurriko trenbidea?
1992: Comentarios sobre una fotografía: de paseo por el Valle (Josemari Sanzberrorekin) Ezagutzen al dezu Oiartzun?
1993: Datos diversos para la confección de un catálogo histórico de la Iglesia parroquial de San Esteban de Lartaun del Valle de Oiartzun (Primera parte) Miguel Irigoyen (Josemari Sanzberrorekin) Ezagutzen al dezu Oiartzun?
1994: Datos diversos para la confección de un catálogo histórico de la Iglesia parroquial de San Esteban de Lartaun del Valle de Oiartzun (Segunda parte) (Josemari Sanzberrorekin) Ezagutzen al dezu Oiartzun?
1995: De la pequeña historia de Oyarzun. Tras la locomotora “Santa Bárbara de las minas de Arditurri” La visita a Oyarzun de Doña Leonor Oyarzun y de su esposo don Patricio Alwin, Expresidente de Chile (Comentario a una fotografía)
1996: Erromatarren garaiko eskuzko errota baten zati bat aurkitu da Arditurrin. De la pequeña historia de Oiartzun. Tras la pista de la locomotora “Santa Bárbara de las minas de Arditurri”
1997: Una rectificación sobre los Oyarzun-Lartaun de Chile Hermano Antonio
1998: (Luís Carlos Leibar Mendarterekin) “Oiartzun” aldizkariaren aurkibide orokorra.
Zenbakiak 22/27
2001: Oiartzungo San Esteban Parrokiaren kronologia historikoa: Cronología histórica de la Parroquia de San Esteban de Oiartzun
2002: Oiartzungo San Esteban Parrokiaren erretaulak: Los retablos de la Parroquia de San Esteban de Oiartzun
2003: (Luís Carlos Leibar Mendarterekin) “Oiartzun” aldizkariaren aurkibide orokorra.
Zenbakiak 28/32, eta “Mugarri” aldizkariaren aurkibide orokorra. Zenbakiak 1/9
2004: Un recorrido por Oiartzun
MUGARRI
1994: Mugarri
2001: Oiartzungo San Esteban Parrokiaren cronología historikoa. Cronología histórica de la Parroquia de San Esteban